Ahora que llega el buen tiempo y el calor, apetece más salir y hacer actividades físicas. Tenemos que tener cuidado cuando realizamos ejercicio físico intenso con nuestro perro ya que son mas sensibles al calor que nosotros.
Los perros (y los gatos) son mucho más sensibles al calor que los humanos, y un día caluroso puede ser muy peligroso si la exposición pasa de lo razonable. Lo que a nosotros nos hace exclamar "!Qué barbaridad, no hay quien se meta en el coche!", al animal puede matarlo en minutos. Nosotros podemos bajar las ventanillas, encender el aire acondicionado o bajarnos del coche cuando estamos ya sudando a mares, pero el perro NO. Y no sólo el coche es una trampa mortal. Los animales tienen más problemas que los humanos para reducir la temperatura corporal por sí mismos. Y aunque estamos hablando de perros, podemos aplicarlo a los gatos.
